
Las malas noticias nos llegan en cualquier momento y nos golpean con fuerza, nos hacen estrellar contra la realidad que parece ser un duro muro, frio y desolado, insensible. Buscamos el ¿Por qué? pero no encontramos respuestas que lo expliquen. Miramos a un lado y a otro como queriendo encontrar al guien tan sabio que nos conteste esa pregunta, pero no hay quien lo haga. En nuestro pecho el puñal parece undirse mas y mas a medida que pensamos; la noción del tiempo y el lugar es borrosa, a menudo nos dicen: ...Ey..!! Qué te pasa....? y solo espondemos: "No.....nada".
Nuestro ser está formado, también, del cariño y amor a otros. A veces olvidamos eso y sólo cuando llega la mala noticia tomamos en cuenta lo mucho que queremos, lo mucho que sentimos y nos afectamos por el otro. Decimos..."Quizas..si le hubiera hablado antes.." " Si hubiera compartido mas de mi tiempo...." Pero nada nos parece consolar. Nuestra alma está triste, nuestros ojos húmedos, apretamos fuerte los labios para contener un llanto, que de soltarse, sería incontenible y lúgubre, quizás caminando, en la oficina, en el autobús, en fin....!!! Descubrimos que somos solo humanos y que no podemos cambiar el pasado.
Después de todo esto , debo levantar la cabeza y mirar adelante, dejar que Dios me dé discernimiento para aceptar y entender. OK la vida es así...como lo quieras...pero por ahora, solo déjame llorar.
Escrito en el asiento de un bus al recibir una mala noticia. Aprox en el 2003.